martes, 29 de enero de 2013

 

NOVEDAD ENERO LENGUA DE TRAPO

 

Ya está disponible la segunda novela de Miguel Espigado,

La ciudad y los cerdos.



En la vetusta Hermantic City, una fundación creada por un empresario jamonero decide contratar a un variopinto grupo de figuras de la comunicación para realizar una guía visual que ensalce las virtudes históricas y gastronómicas que tanto enorgullecen a las autoridades locales. Pero la normalidad saltará por los aires cuando los actores de esta fábula descubran sus intereses inconfesables, dejando al descubierto la crisis salvaje que late bajo las apariencias de prestigio y prosperidad con que la ciudad se vende al mundo.

La innata capacidad de observación de Miguel Espigado trabaja en esta ocasión para componer una novela sembrada de humor e ironía, que deposita su fe en la sátira como la corriente narrativa fundamental para abordar las convulsiones de nuestro tiempo. O como aconseja uno de sus personajes:

"La verdad no importa, lo único que importa es la realidad. Y para mostrar la realidad, más te vale contar unas cuentas mentiras".


De El cielo de Pekín la crítica dijo: 
«...una actitud innovadora, un deseo de apartarse de los moldes más trillados y tantear nuevas fórmulas para el relato. Y eso ocurre, en buena medida, en El cielo de Pekín, donde el marco geográfico de Pekín -sin duda agudamente captado en muchos pasajes- sirve para esbozar el perfil de unos cuantos personajes a los que el azar aproxima» 
(El Cultural, Ricardo Sanabre).

Miguel Espigado (Salamanca, 1981). Licenciado en Hispánicas y Teoría de la Literatura, trabaja como profesor en la Universidad de Pekín y el Instituto Cervantes. Ha llevado a cabo su labor crítica en varios medios de difusión nacional y publica gran parte de su obra en elespigado.wordpress.com, donde mezcla literatura con crítica cultural, viajes, música e imagen. Lengua de Trapo también publicó su primera novela, El cielo en Pekín.

jueves, 20 de diciembre de 2012

BRUNO GALINDO HABLA DE 'EL PÚBLICO' EN LAS NOCHES BLANCAS Y EN RADIO 3

Bruno Galindo habla sobre su novela 'El Público' con María Pedroviejo en 'Las noches blancas' y en el programa "Música x 3" de Radio 3.



 "Una novela rotunda y visionaria cuyo autor ha sabido anticipar el más reciente devenir del mundo periodístico y narrarlo con dinamismo y sagacidad." 

(Eloy Fernández Porta)

http://www.rtve.es/alacarta/audios/musica-x-3/musica-3-sin-muros-19-12-12/1619075/








SOBRE “EL PÚBLICO” LA PRENSA HA DICHO:

 
“Valiente y meritoria. El autor demuestra pulso narrativo y poseer unas dotes poco comunes para la observación sociológica. Los guiños posmodernos, el cuidado diseño, la fría y brutal autoconsciencia con que la obra está escrita son piezas de relumbrón que tejen un collar suntuoso, junto a hallazgos de lenguaje y de descripción colectiva. Una novela notable, bien escrita y construida (…), con caracteres reconocibles pero nunca estereotipados, que será más que útil en el futuro para entender la sociedad de principios del siglo 21” 
(Vicente Luis Mora)

“El (valiente, inesperado) libro que engulle la realidad y cambiará tu mente”. 
(Jordi Costa, Cultura/s de La Vanguardia)


“Si Perec hubiese escrito “Las cosas” en 2012, tendría que haberle echado antes un profundo vistazo a la novela de este periodista, poeta y narrador español dotado de rayos infrarrojos en su mirada. Si Bruno Galindo fuese malabarista y esta novela uno de sus espectáculos, el público asistente quedaría boquiabierto ante su destreza para manejar limpiamente pelotas de colores en forma de descripciones pormenorizadas, metaficciones que mantienen al lector atento y reflexiones ultrapertinentes sobre las sociedades occidentales contemporáneas”. 
(Mercedes Cebrián, Número Cero)

“Está muy bien esta primera novela de Bruno Galindo (…) Nos sorprende con unas formas y unas maneras que cualquier lector sensato podrá paladear. Complejidad memorable”. 
(Alberto Olmos, Lector Mal-Herido)

“Escrita con una honestidad y una frescura a prueba de modas, “El público” es una novela inteligente y literariamente ambiciosa, que mete el dedo en la llaga de una inminente liquidación de la clase media”. (Sergi Bellver, BNC Mes).
“Exégesis brillante, contundente y verosímil de un nicho de mercado, disecciona con precisión y cinismo una generación agónica y sobresaturada de vacío cuyos compromisos acabaron siendo mascotas abandonadas en la gasolinera del cambio de siglo. La narración estremece por reconocerse actual, urgente, imprescindible”. (Gabriel Núñez, Rock de Lux)
“Una lúcida metáfora del proceso de transición de un mundo antiguo hacia otro que se está estrenando. Con muchas referencias que podríamos trasladar al momento actual, una prosa rápida y varias historias paralelas que terminan confluyendo, el autor personifica en un periodista de moda y tendencias la debacle de una época”. (Emma Quesada, Jot Down)

“En cada barrio de Madrid hay una casa que se cree gobernada por un revolucionario de salón. Dale un gran sueldo en una superflua revista de tendencias, la felicidad de las ficciones televisivas y toda su teoría conspirativa desaparecerá. Metaliteratura, el mito del eterno retorno, el deambular urbano cual fantasma y, lo que aquí más interesa, la estulticia generalizada de los medios de comunicación “enrollados”. 
(Ignacio Reyo, “Diez libros que definen nuestra época”, El Confidencial)   

“Si tuviéramos que imaginar una biblioteca que resumiera estos tiempos de decadencia cultural, posiblemente libros como “Las cosas”, de Georges Perec, o “El mapa y el territorio”, de Michel Houellebecq, ocuparían los primeros estantes. “El público” no desentonaría en una clasificación tan privilegiada (…). Sus punzantes reflexiones tienen la precisión aforística de un misil nuclear y una lucidez que desarma y ante la que sólo cabe subir los hombros, bajar la cabeza y asentir. Amén”. (Laura Gamundí, Go Mag)  

“Una novela interesante por lo que tiene de hipnótico. (…) El trabajo de Bruno Galindo, lo que mejor hace y por lo que esta novela, vale, en mi opinión, la pena, es convertir los diagramas de flujo en literatura. (…) Una lectura interesante”. 
(Carlos Tongoy, La Medicina de Tongoy)

“Abrumadora y oportunísima” (Juan Cavestany)

“Una novela dentro de una novela que en realidad es un ensayo sobre la condición dual de autor/público del hombre 2.0. Una radiografía descarnada de cómo construyen La Realidad esas máquinas de deseo que son los medios de comunicación. Un relato descreído de un hombre que quiere ser escritor y que para ello sobrevive como colaborador en las secciones de cultura en los medios de comunicación actuales. Un juego de muñecas rusas donde se intenta ilustrar la difícil frontera entre la creación original y la copia”. 
(Héctor Márquez, Revista Mercurio)

“Muy buena novela” (Agustín Fernández-Mallo)

“Inteligente e incontestable. La mira telescópica de este libro apunta directamente al tipo que lo sostiene entre sus manos. La búsqueda experimental y los hallazgos formales de cada uno de sus pasajes es inagotable. Surgirán muchas comparaciones con la generación Houllebecq, son lógicas. Bruno Galindo se descubre como otro retratista del desasosiego generacional que esta novela se encarga de definir constantemente, capítulo tras capítulo, vergüenza tras vergüenza. Con una honestidad aplastante. Espejito, espejito… tenemos un problema”. 
(Fernando Epelde, La Playa de Madrid)

“Sanamente influida por Las cosas, de Georges Perec, El público es una de las mejores novelas españolas que se han publicado en los últimos meses”. 
(Alberto Olmos, Libros.com)

miércoles, 28 de noviembre de 2012

PRESENTACIÓN DE LIBRO SOBRE NACHO VEGAS, EL LUNES 3 EN EL FNAC DE CALLAO

EL LUNES 3 DE DICIEMBRE, A LAS 19:30h, EN LA PLANTA 4 DEL FNAC DE CALLAO: PRESENTACIÓN DE "CAJAS DE MÚSICA DIFÍCILES DE PARAR O EL DESENCANTO DE NACHO VEGAS" DE  CARLOS PRIETO.



CON LA PRESENCIA DEL AUTOR QUE CONVERSARÁ CON NACHO VEGAS.



Nacho Vegas fue recibido con recelo cuando debutó como cantautor: las letras descarnadas y existenciales estaban mal vistas entonces. Uno no debía ventilar sus conflictos en público. La modernidad era otra cosa. Pero lo mejor estaba por venir. En Cajas de música difíciles de parar (Limbo Starr, 2003), su segundo disco, Vegas declaró la guerra total al pudor. Trituró la inercia cool e irónica de los años noventa con un ejercicio de honestidad brutal. Se mostró dispuesto a contar las cosas “oscuras” y “desagradables” que su generación había escondido debajo de la alfombra. De manera implícita, este álbum doble es un reflejo de los conflictos sociales de la época.

Este libro se propone analizar el contexto del que surgió el cantante: la escena indie y su fobia a los cantautores, la desmovilizada España democrática, la Asturias posreconversión y la tormentosa relación de Vegas con su padre. También dibuja un mapa de turbulencias personales: sentimentales, familiares y políticas. Las canciones de Cajas de música difíciles de parar acompañan y retratan esos conflictos. Vegas escapó de las contradicciones del indie… para toparse con otras. Se estampó a cara descubierta contra un muro de problemas: rupturas, heroína, popularidad, malditismo… Un ejercicio kamikaze del que salió fortalecido en lo artístico y confundido en lo personal. Cajas de música difíciles de parar no sólo es un hito del rock español: refleja las paradojas de un artista en apoteósica y descontrolada plenitud juvenil.

CARLOS PRIETO (Madrid, 1974) trabajó en la sección de cultura del diario Públicoentre 2008 y 2012. Es miembro fundador del colectivo Ladinamo y coordinador del libro Ike. Retales de la reconversión(Ladinamo Libros, 2004). Es uno de los autores del ensayo colectivo CT o la Cultura de la Transición(Mondadori, 2012).

viernes, 23 de noviembre de 2012

PRESENTACIÓN DE SERÁ MAÑANA, EL MARTES 27 EN TIPOS INFAMES.

EL MARTES 27 DE NOVIEMBRE, A LAS 19:30h, EN TIPOS INFAMES: PRESENTACIÓN DE "SERÁ MAÑANA", DE FEDERICO GUZMÁN RUBIO CON LA PRESENCIA DE ALBERTO OLMOS Y JORGE LAGO


Hijo de una soldadera de la Revolución mexicana y de un anarquista ruso, a Barrunte, el protagonista de Será mañana, le es otorgado el don de la inmortalidad a cambio de una extraña exigencia: hacer la revolución. Así, para subsistir, pero también para luchar por sus ideales, combate en la mayoría de las insurrecciones latinoamericanas (y buena parte del resto) y milita en variadas organizaciones de izquierda, desde los Montoneros argentinos a la OLP palestina, de las Brigadas Rojas italianas al sandinismo nicaragüense, del M-26-J cubano al IRA irlandés.

Tras un siglo de batallas y con alguna victoria y un sinnúmero de derrotas a cuestas, llega a un Madrid en plena crisis económica y efervescencia social con la intención y la necesidad de volverse a alzar en armas. Sin embargo, las circunstancias no parecen serle propicias: a la falta de recursos y al cansancio centenario, se suma su dificultad para adaptarse al siglo xxi.

Deudora de escritores satíricos como Bulgákov, Hašek o Ibargüengoitia, y dándole una vuelta de tuerca a la literatura comprometida, Será mañana reflexiona, en tono polémico e irreverente, sobre la vigencia del concepto de revolución, la necesidad de renovación de la izquierda y sus cuentas pendientes con el pasado para poder afrontar el futuro, así como sobre el envejecimiento, la continua postergación de los anhelos y el precio que hay que pagar por mantenerse fiel a los sueños.

FEDERICO GUZMÁN RUBIO nació en la Ciudad de México en 1977. Estudió la licenciatura de Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México y ha trabajado como traductor y redactor para distintas casas editoriales de su país. Actualmente reside en España, donde cursa estudios de doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. En esta misma colección publicó el libro de cuentos Los andantes (Premio de Narrativa Caja Madrid). Será mañana es su primera novela.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

NACHO VEGAS EN CARA B




Llega en unos días a las librerías la tercera entrega de la colección Cara B: CAJAS DE MÚSICA DIFÍCILES DE PARAR O EL DESENCANTO DE NACHO VEGAS, por Carlos Prieto y con epílogo de Fernando Alfaro.

Nacho Vegas fue recibido con recelo cuando debutó como cantautor: las letras descarnadas y existenciales estaban mal vistas entonces. Uno no debía ventilar sus conflictos en público. La modernidad era otra cosa. Pero lo mejor estaba por venir. En Cajas de música difíciles de parar (2003), su segundo disco, Vegas declaró la guerra total al pudor. Trituró la inercia cool e irónica de los años noventa con un ejercicio de honestidad brutal. Se mostró dispuesto a contar las cosas “oscuras” y “desagradables” que su generación había escondido debajo de la alfombra. De manera implícita, este álbum doble es un reflejo de los conflictos sociales de la época. 
Este libro se propone analizar el contexto del que surgió el cantante: la escena indie y su fobia a los cantautores, la desmovilizada España democrática, la Asturias posreconversión y la tormentosa relación de Vegas con su padre. También dibuja un mapa de turbulencias personales: sentimentales, familiares y políticas. Las canciones de Cajas de música difíciles de parar acompañan y retratan esos conflictos. Vegas escapó de las contradicciones del indie… para toparse con otras. Se estampó a cara descubierta contra un muro de problemas: rupturas, heroína, popularidad, malditismo… Un ejercicio kamikaze del que salió fortalecido en lo artístico y confundido en lo personal. Cajas de música difíciles de parar no sólo es un hito del rock español: refleja las paradojas de un artista en apoteósica y descontrolada plenitud juvenil.

Carlos Prieto (Madrid, 1974) trabajó en la sección de cultura del diario Público entre 2008 y 2012. Es miembro fundador del colectivo Ladinamo y coordinador del libro Ike. Retales de la reconversión (Ladinamo Libros, 2004). Es uno de los autores del ensayo colectivo CT o la Cultura de la Transición (Mondadori, 2012).

martes, 13 de noviembre de 2012

ENCUENTRO GABRIELA WIENER Y ARIANA HARWICZ


Os invitamos este jueves 15, a las 19.00 horas y en la sede de nuestra editorial, a una conversación entre las escritoras GABRIELA WIENER y ARIANA HARWICZ con ocasión de la publicación de "MATATE, AMOR", primera y gran novela de Harwicz.


Después de esta conversación, estaréis todos invitados (hasta fin de existencias) a una copa de vino o de cerveza.


¡Os esperamos!


"Matate, amor" es un thriller campestre. Todo ocurre en la casa con salida al bosque donde habita un ciervo y una familia, ella + él + el bebé, tres, aunque más bien dos contra una, ella, que los espía con un arma blanca en la mano o con una escopeta en desuso que todavía no ha dicho su última palabra.
El contacto con lo salvaje de la naturaleza que rodea a la protagonista y de los vecinos a los que acecha, pero también del desbordamiento de su deseo, de su oscura ansia e incluso de la pulsión de implorar a su marido: matate, se convierten en los elementos nucleares de esta arriesgada, contundente y honesta novela.





«Un jadeo de bestia acorralada por la jauría recorre desde el principio hasta el fin este relato oscuro y radiante. Estas páginas incandescentes son un llamado antiguo: lo bestial al rescate de lo humano. Este es un libro vivo, joven, desgarrado, de una hermosura salvaje, que se lee con esa misma respiración entrecortada con la que ha sido escrito» (Alicia Dujovne Ortiz).



ME RECLINÉ SOBRE LA HIERBA entre árboles caídos y el sol que calienta la palma de mi mano me dio la impresión de llevar un cuchillo con el que iba a desangrarme de un corte ágil en la yugular. Detrás, en el decorado de una casa entre decadente y familiar, podía sentir las voces de mi hijo y mi marido. Los dos en cueros. Los dos chapoteando en la pileta de plástico azul, con el agua a treinta y cinco grados. Era un domingo víspera de día feriado. Estaba a pocos pasos de ellos, oculta entre malezas. Los espiaba. ¿Cómo es que yo, una mujer débil y enfermiza que sueña con un cuchillo en la mano, era la madre y la esposa de esos dos individuos? ¿Qué iba a hacer? Escondí el cuerpo adentrándome en la tierra. No iba a matarlos. Dejé caer el cuchillo. Fui a colgar la ropa como si nada. Abroché bien las medias de mi bebé y mi hombre. Los calzoncillos y las camisas. Me miré como una campechana ignorante que cuelga ropa y se seca las manos en la falda cuadrillé antes de entrar en la cocina. No se dieron cuenta. La colgada de ropa fue un éxito. Volví a recostarme entre troncos. Ya se corta la madera para la próxima tempo¬rada. Los hombres acá preparan el invierno como las bestias. Nada nos distingue a unos de otros. Yo misma, letrada y graduada universitaria, soy más bestia que esos zorros desahuciados con la cara teñida de rojo y un palo atravesándoles la boca de par en par. A pocos kilómetros, mi vecino Frank, el primero de siete hermanos, se pegó un tiro de escopeta en el culo la última Navidad. Linda sorpresita para su tribu de hijos. El tipo siguió la tradición. Suicidio con escopeta para el tatarabuelo, bis¬abuelo, abuelo y padre, lo menos que se podía decir es que era su turno. El hombre, cliché de la infelicidad humana, les cagó la Navidad a todos, jo jo; los animales, en cambio, se resisten a ser tan inverosímiles. ¿Y yo? Una mujer normal, de una familia normal, pero una excéntrica, desviada, madre de un hijo y con otro, quién sabe a esta altura, en camino. Me metí despacito la mano en la bombacha. Y pensar que yo soy la encargada de velar por la educación de mi hijo. Mi marido me llama para unas cervecitas en la pérgola, pregunta si morocha o rubia y yo quiero primero acabar. Parece que el bebé se cagó y tengo que comprarle la torta de cumple mes. Otras madres seguro que la hacen ellas mismas. Seis meses, me dicen que no es lo mismo que cinco o siete. Cada vez que lo miro recuerdo a mi marido detrás de mí, casi eyaculándome la espalda cuando se le cruzó la idea de darme vuelta y entrar, en el último segundo. Si no hubiera habido ese gesto de darme vuelta, si yo hubiera cerrado las piernas, si le hubiera agarrado la pija, no tendría que ir a la panadería a comprar la torta de crema o chocolate y las velitas, medio año ya. Las otras al segundo de parir suelen decir, ya no imagino mi vida sin él, es como si hubiera estado desde siempre, pfff. ¡Ahí voy, amor! Quiero gritar, pero me hundo más en la tierra agrietada. Quiero gruñir, berrear, y en cambio dejo que los mosquitos me piquen, que se deleiten con mi piel azucarada. El sol me devuelve el reflejo plateado del cuchillo en la mano y me ciega. El cielo está rojo, violeta, tiembla. Oigo que me buscan, el bebé cagado y el marido en cueros. Mama, tata, caca. Es mi bebé que habla, toda la noche. Coconanababa. Ahí están. Dejo el cuchillo en el pastizal quemado,  espero que cuando lo encuentre parezca un bisturí, una pluma, un alfiler. Me levanto caldeada y molesta por el hormigueo en la entrepierna. ¿Rubia o morocha?; lo que prefieras, amor. Somos parte de esas parejas que mecanizan la palabra «amor» hasta cuando se detestan; amor, no quiero volverte a ver. Ahí voy, digo, y soy una falsa mujer de campo con una pollera roja a lunares y el pelo florecido. Rubia, traeme, digo con mi acento. Y soy una mujer que se dejó estar y tiene caries y ya no lee. Leé, idiota, me digo. Leéte una frase de corrido. Acá estamos los tres juntos para una foto familiar. Brindamos por la felicidad del bebé y bebemos las cervezas, mi hijo sobre su sillita mastica una hoja. Le meto la mano y chilla, me muerde con las encías. Mi marido quiere plantar un árbol para darle larga vida al bebé y yo no sé qué decirle, sonrío como una gansa. ¿Se da cuenta él? De todas las bellas y sanas mujeres que hay en la región se vino a enganchar conmigo. Un caso clínico. Una extranjera. Alguien que debería ser clasificada de incurable. Qué día de humedad, ¿eh? parece que tenemos para rato, dice él. Yo trago la botella en sorbos largos y aspiro por la nariz queriendo estar, exactamente, muerta.